Todo el mundo es libre de hacer con su guitarra lo que más le apetezca, sin embargo, todos estaremos de acuerdo en que pintar una "Black Beauty" de blanco es, conceptualmente, una muy mala idea.

Este es el caso de este instrumento que pasó por el taller después de un mal momento en los 80 , donde dejó de vestir el negro que le caracteriza. Aquí tenéis las imágenes de la transformación, un proceso largo, delicado y con alguna que otra trampa oculta, como la base plástica que había bajo la pintura blanca.

Guitarra según llegó:

Decapado, retrasteo, saneamiento del diapasón, binding nuevo, fret binding, cejuela de hueso, pintura en Nitrocelulosa, envejecido, montaje y ajuste:

Resultado final: